Ocio
Lejos de lo que se pueda pensar, la oferta de ocio de la Costa del Sol no está exclusivamente orientada al turista que elige esta zona por motivos estrictamente vacacionales, sino que su heterogeneidad y diversidad la han convertido en un complemento esencial para todo tipo de viajes, y viajeros, que tienen Málaga como destino final. Desde esta perspectiva, resulta lógico -cuando no obvio- considerar que los múltiples recursos y atractivos enfocados al disfrute y al esparcimiento con los que cuenta esta provincia se han tornado en uno de sus valores más sólidos, especialmente por su capacidad para diversificar el producto turístico de este lugar, que se caracteriza, precisamente, por la extensa gama de posibilidades que ofrece al visitante a la hora de poder invertir su tiempo libre en actividades que tengan como objeto primordial fomentar el entretenimiento y la diversión.
En este aspecto, juegan un relevante papel las empresas y centros de ocio de la Costa del Sol, que se hallan distribuidos por toda la provincia malagueña. Un conocido parque de atracciones es el decano de todas estas instalaciones, dado que desde hace más de veinte años, ha contribuido al desarrollo de dicha oferta, que ha tenido en la localidad que lo alberga, Benalmádena, una particular evolución. No en vano, este municipio costero cuenta hoy en día con otros recintos de referencia nacional e internacional en el marco de la ‘industria de la diversión’, como son un teleférico que ofrece al visitante la posibilidad de ascender al pico Calamorro de la Sierra de Mijas, desde donde se obtiene una impresionante panorámica del litoral; un parque submarino interactivo -el primero de estas características que abrió sus puertas en Andalucía-, con casi tres mil especies procedentes de diversas regiones del planeta; o un parque dedicado a la fauna marina que cuenta, entre otras dependencias, con un delfinario.
La recreación de hábitats naturales y la inclusión de exóticos animales en estos entornos constituyen también el eje de otros centros de ocio costasoleños. Es el caso del zoológico emplazado en Fuengirola, considerado uno de los mejores del mundo, o del parque de cocodrilos ubicado Torremolinos, en el que se exhiben reptiles procedentes de África, Asia y América. Por su parte, Estepona cuenta con unas particulares instalaciones donde se recrean diferentes escenarios que permiten al visitante adentrarse en ecosistemas de los cinco continentes a lo largo de más de cien hectáreas de extensión.
En Torremolinos se halla enclavado uno de ellos, entre cuyas atracciones se incluye un tobogán con más de veintidós metros de altura. Mijas, en la zona occidental del litoral, y Vélez Málaga, en la franja opuesta, albergan los otros dos parques de esta naturaleza con los que cuenta la provincia.
En lo que respecta a recintos temáticos, la oferta de ocio de la provincia de Málaga se completa con un centro de aventuras ubicado en la Sierra del Torcal de Antequera, que ofrece múltiples actividades para realizar en contacto con el entorno medioambiental (como circuitos de ‘quads’, ‘trekking’, ‘paintball’, hípica, tiro con arco y avistamiento de animales); un parque de la naturaleza situado en San Pedro de Alcántara, en la localidad de Marbella; y un centro de ocio a las afueras de la capital, que recrea un tradicional pueblo andaluz, y cuya estructura está diseñada en torno a una gran plaza central.
Para los amantes del mundo equino, Málaga ofrece, asimismo, múltiples alternativas de esparcimiento. Un hipódromo de titularidad pública, ubicado en Mijas, una escuela de arte ecuestre, en Estepona, y varios centros de equitación son, en este terreno, los centros de referencia. Espectáculos ecuestres, carreras, exhibiciones de doma vaquera y de enganches o rutas a caballo son algunas de las opciones que proponen al visitante, que también puede disfrutar de las corridas de toros que se celebran en los distintos cosos taurinos de la provincia.
Pero la oferta de ocio no se agota aquí. La Costa del Sol también cuenta con dos casinos, uno en Benalmádena y otro en Marbella, en los que el visitante puede probar suerte en las mesas de al black-jack, en la ruleta o en las máquinas de monedas; dispone, además, de un sinfín de discotecas, salas de fiesta, bares y locales nocturnos, con horarios que permiten que la actividad se prolongue hasta la madrugada; y tiene múltiples centros comerciales, tanto convencionales como abiertos, donde se dan cita establecimientos de las más diversas marcas y firmas comerciales. Todo un abanico de posibilidades que no dan tregua, ni lugar, al aburrimiento.
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